Domingo 7 de Junio de 2009
Mortal enfrentamiento entre policías y campesinos:
Gobierno peruano militariza zonas de protesta e implanta toque de queda
El Primer Ministro, Yehude Simon, dijo que la calma estaba retornando a la zona después del brote de violencia que dejó al menos una treintena de muertos.
El gobierno peruano militarizó ayer la zona de protestas en el norte del país y decretó un toque de queda desde las tres de la tarde, tras los disturbios que dejaron hasta ahora oficialmente 20 policías y 8 indígenas muertos.
El presidente del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, general Francisco Contreras, señaló que los militares recibieron el encargo del gobierno de mantener el control y el orden público en la zona a partir de ayer sábado y "hasta que retorne la calma", consignó la AFP.
El Primer Ministro, Yehude Simon, denunció que las protestas "han sido un complot contra la democracia y el gobierno", y señaló que la calma estaba volviendo a la zona.
Por su parte, el Presidente de Perú, Alan García, rindió homenaje a los policías que murieron el viernes y ayer en enfrentamientos con indígenas en la selva, y volvió a trasladar responsabilidades a los sectores políticos que apoyan las protestas de los nativos.
"Incapaces de convencer en las ciudades, han ido a buscar en el fondo de las selvas la barbarie para oponerla al Estado. Vergüenza caiga sobre los politiqueros que, incapaces de ganar elecciones y convencer a la nación, juntan grupos de irracionalidad para hacer con ellos lo que se ha hecho", dijo García en un acto oficial. "Los saludamos en la inmortalidad, en la gloria, en nombre de todos los peruanos y su futuro", añadió el Mandatario respecto de los policías, de quienes recordó que en varios casos fueron asesinados con "barbarie, salvajismo y ferocidad".
García hizo los comentarios tras confirmarse ayer que los nativos mataron a nueve de los 38 policías que tenían secuestrados desde el viernes en un campo petrolero. Otros 22 fueron rescatados, y de siete se desconoce el paradero.
Según la versión del gobierno y la policía, algunos de los uniformados muertos fueron víctimas de actos de extrema crueldad, como degollamientos o cruzamiento de los cuerpos con lanzas.
Los indígenas afirman, por su parte, que 22 de los suyos murieron en los hechos, aunque el gobierno sólo reconoce ocho. Según los nativos, fueron los policías los que desencadenaron todo al disparar a mansalva contra quienes bloqueaban un tramo de carretera en las afueras de la ciudad de Bagua.
Los sucesos se desencadenaron en el marco de la huelga que iniciaron hace dos meses los indígenas amazónicos en demanda de que se deroguen decretos que consideran perjudiciales, porque están supuestamente diseñados para favorecer a las transnacionales en el marco del Tratado de Libre Comercio con aquéllas.
VÍCTIMAS
Oficialmente, el gobierno reconoce a 20 policías y 8 indígenas muertos en los disturbios. Los nativos denuncian, por su parte, que 22 de sus miembros fueron asesinados.
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